El amor es la fuerza motriz de L’Amourette Chocolat, un cliente de CleanPowerSF

Con San Valentín a la vuelta de la esquina, el amor está en el aire... y también el dulce aroma del chocolate.

Si buscas un capricho dulce con el que hacer que tus seres queridos se sientan especiales este Día de San Valentín, no busques más: L’Amourette Chocolat, un orgulloso cliente de CleanPowerSF, es tu mejor opción. Hay algo para todos los gustos —desde tabletas de chocolate hasta trufas, pasando por toffees y mucho más—: ¡aquí no te costará nada encontrar el regalo perfecto para el Día de San Valentín!

Dos trabajadores de pie frente a un escaparate morado con el letrero «L’Amourette Chocolatier».
 
Interior de una tienda de chocolate con una vitrina de cristal y un mural en el que aparece una persona manejando maquinaria para el procesamiento del cacao.

En cuanto entras en L’Amourette Chocolat, en la calle Fillmore, queda claro que el amor es el eje central de su historia. Desde trufas y bombones elaborados artesanalmente hasta hileras de tabletas de chocolate adornadas con envases de estilo Art Nouveau y pinturas icónicas de la arquitectura y los murales de San Francisco: en L’Amourette hay mucho más que solo chocolate.

«Es el amor por la elaboración del chocolate, la felicidad, la nostalgia y el arte lo que hace que L’Amourette Chocolat sea realmente especial».

- Andre V, copropietario de L’Amourette Chocolat -

 

Una pequeña historia de amor

L’Amourette significa «una pequeña historia de amor», un doble sentido que hace referencia tanto a la pasión por la elaboración de chocolate como a los orígenes de la empresa. La historia comienza cuando André era un joven chocolatero: estaba enamorado de una mujer llamada Roxanne, pero ella no correspondía a sus sentimientos.

Así que se propuso crear un chocolate con el que conquistarla. Inspirándose en los elixires y las pociones de amor, pasó semanas ajustando y perfeccionando su receta. Hizo una tableta de chocolate, compró un ramo de flores y le pidió que se casara con él. ¡Tras probar solo un bocado del chocolate, ella dijo que sí! Desde entonces, la pareja lleva felizmente casada.

Siguiendo esta receta, Andre y Roxanne llevan desde 2011 dedicando todo su cariño a su negocio de chocolate. Abrieron su tienda insignia en el barrio de Pacific Heights hace casi dos años. La pareja pasa la mañana elaborando chocolate artesanalmente en su fábrica de San Francisco, y el resto del día lo dedican a atender su tienda, decorada en tonos morados y rosas.

Escaparate con carteles con motivos de San Valentín y estantes llenos de cajas de bombones.
 

Una labor de amor

Elaborar chocolate artesanalmente es, sin duda, una labor de amor. André importa los granos de cacao de América Central y del Sur de una empresa familiar. Cada año le envían varios tipos de granos y él elige aquellos con el mejor perfil de sabor. Selecciona meticulosamente a mano cada grano antes de que comience el proceso de elaboración del chocolate: el grano se tuesta, se le retira la cáscara, los granos se transforman en trocitos, el chocolate se refina y, por último, se somete al conchado durante tres o cuatro días, lo que le confiere una textura suave y un sabor delicioso.

Cuando se le preguntó por los valores de L’Amourette Chocolat, André respondió:

«La calidad es lo primero: el sabor, el aroma y la textura del chocolate son de vital importancia para nosotros».

- Andre V, copropietario de L’Amourette Chocolat -

 
Estanterías en las que se exponen diversas cajas de bombones con decoraciones en forma de corazón.

Ninguno de sus chocolates contiene conservantes ni jarabe de maíz con alto contenido en fructosa; solo utilizan los mejores ingredientes locales. Cada fin de semana, André y Roxanne van al mercado de agricultores a comprar naranjas y pomelos para elaborar algunas de sus tabletas de chocolate con sabor a cítricos. Todos sus chocolates son kosher y muchos de ellos son veganos de forma natural.

¡Ven a visitar este negocio local que funciona con la combinación de energías limpias de CleanPowerSF! Ofrece sabores únicos, como bombones de maracuyá, trufas mayas picantes y tabletas de chocolate con halva de tahini, que seguro que serán del agrado de tu pareja este San Valentín.

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